Endings

Ashe (Solo)

Tras la guerra, Ashe fue nombrado formalmente caballero y accedió a la jefatura de la Casa Gaspard, que carecía de sucesor. El trato amable que dispensaba a sus vasallos fue alabado en todo Fódlan, hasta el punto de que muchos veían reflejado en Ashe el ideal de la caballería, como él siempre había soñado. Su bondad y sus logros dieron lugar a innumerables relatos.

Byleth. Femenino. & Ashe

Viento glauco
Nieve plateada

Una vez unificado Fódlan, Byleth ascendió al trono y Ashe permaneció a su lado: primero como fiel escudero y más tarde como esposo. La reina se volcó en la tarea de reparar los daños causados por la guerra, ayudada por la Iglesia de Seiros, con especial énfasis en proporcionar comida, alojamiento y educación a los numerosos huérfanos que el conflicto había dejado. Se dice que quien la impulsaba a estos actos altruistas era casi siempre Ashe, aunque él, modesto hasta la médula, decía que todo el mérito era de su querida esposa.

Byleth. Femenino. & Ashe

Luna añil

Byleth fue nombrada nueva Arzobispa de la Iglesia de Seiros y Ashe permaneció a su lado: primero como escudero y consejero, y más tarde como esposo. La Arzobispa, ayudada desde Faerghus, se volcó en la tarea de reparar los daños causados por la guerra, con especial énfasis en proporcionar comida, alojamiento y educación a los numerosos huérfanos que el conflicto había dejado. Se dice que quien la impulsaba a estos actos altruistas era casi siempre Ashe, aunque él, modesto hasta la médula, decía que todo el mérito era de su querida esposa.

Byleth. Femenino. & Ashe

Flor carmesí

Una vez concluida la guerra, Byleth y Ashe continuaron luchando contra las Serpientes de las Tinieblas. La amistad que los unía creció durante las innumerables y cruentas batallas hasta convertirse en amor, y se volvieron inseparables. Cuando la paz llegó por fin, la pareja se embarcó en un largo viaje alrededor del mundo. Su misión era reparar los daños causados por la guerra y sanar a los heridos. Apenas quedan documentos escritos sobre aquel viaje, pero sus hazañas se convirtieron en leyenda y los bardos las glosaron por todo el continente.

Caspar & Ashe

Al concluir la guerra, Caspar y Ashe se embarcaron juntos en un largo viaje. Visitaron muchos lugares de Fódlan y hasta se aventuraron más allá del continente. Su objetivo era ayudar a los más débiles y a los necesitados allá donde hiciera falta. Caspar causaba altercados por doquier, y la mano izquierda de Ashe solía evitar que las cosas fueran a mayores, aunque en ocasiones el arrojo de aquel era lo que los sacaba del apuro. Sus personalidades eran del todo opuestas, pero ambos creían en la justicia, y disfrutaron de su mutua compañía el resto de sus vidas. Sus aventuras y desventuras quedaron para la historia en forma de novelas que los jóvenes de Fódlan devoraban.

Petra & Ashe

Petra regresó a las islas de Brigid, su patria, y heredó el trono de su abuelo. Bajo la guía de Ashe, su primera medida como reina fue abolir el vasallaje que su pueblo rendía a Fódlan y promover unas relaciones cordiales pero de igualdad con el continente. Tras años de intenso trabajo para reformar la política diplomática y militar, surgió el amor entre Petra y Ashe, quienes finalmente se casaron. El pueblo de Brigid recibió con los brazos abiertos esta unión. Se dice que su orden de caballería, los «Leviatanes azures», debe su nombre a la afición de ambos por nadar en el mar.

Dedue & Ashe

Aunque se demostró la inocencia de los duscurianos, los prejuicios se resistieron a desaparecer de la capital del Reino. Esto fue lo que impulsó a Ashe a rechazar el nombramiento como caballero cuando se le propuso, prefiriendo en su lugar abrir una posada especializada en comida de Duscur. Dedue comenzó a frecuentarla cuando se lo permitían sus obligaciones como vasallo del rey, y acabó revelándole sus secretos culinarios. A medida que la posada ganaba popularidad, la gente del Reino fue viendo con mejores ojos a los duscurianos, lo que propició un rápido y duradero acercamiento entre ambas culturas.

Ashe & Mercedes

Tras la guerra, Ashe fue nombrado caballero y heredó el título de la Casa Gaspard, que no tenía más pretendientes. Al principio de su mandato, su juventud e inexperiencia resultaron un obstáculo, pero acabaría superándolo en parte gracias a su famosa tenacidad y, sobre todo, merced a los sabios consejos de su esposa, Mercedes. Cuando la pareja encontraba un momento de respiro, se dedicaban a la repostería para levantarse los ánimos el uno al otro. Esta costumbre devino tan popular que, durante generaciones, todos los matrimonios de la región hacían lo mismo en fechas señaladas.

Ashe & Annette

Tras la guerra, Ashe fue nombrado caballero y heredó el título de la Casa Gaspard, que no tenía más pretendientes. Se casó con Annette, y juntos afrontaron con tesón y brillantez todos los obstáculos que presentaba la administración de su territorio; bajo su mando, la región floreció como nunca. Ashe llegó a convertirse en un caballero ejemplar, admirado por todo el pueblo. Su asombrosa vida —la del humilde plebeyo que llegó a comandar una de las más ilustres casas de Fódlan— quedó inmortalizada en una novela escrita por su amada esposa.

Ashe & Ingrid

Luna añil

Tras la coronación del nuevo rey en Faerghus, Ashe e Ingrid viajaron a Fhirdiad para jurar fidelidad al monarca. Ambos cumplieron con creces la promesa: protegieron a su señor en infinidad de batallas, demostrando un arrojo y una devoción adamantinos, y granjeándose de paso la fama y la admiración de las gentes. En los numerosos relatos de las aventuras que vivieron juntos no solo se narraban sus hazañas, sino también hasta qué punto se complementaban sus estilos de lucha. Algunos iban incluso más allá y aseguraban que tal afinidad se convirtió en amor, y que acabaron luchando codo con codo como marido y mujer.

Ashe & Ingrid

Nieve plateada
Viento glauco
Flor carmesí

Ingrid logró que se respetaran las fronteras del territorio de los Galatea, que había sido usurpado, y se convirtió en su nueva señora. La gente recordaba que Ingrid había renegado de su linaje antes, por lo que no le deparó un buen recibimiento, pero, gracias al apoyo de Ashe —que había jurado lealtad a la Casa Galatea— y a las reformas que juntos promovieron para reparar los daños de la guerra y mejorar la agricultura, se ganó su confianza. A medida que la región florecía, también lo hacía el amor entre Ashe e Ingrid, que poco después anunciarían su enlace. La boda iba a ser sencilla, pero el entusiasmo de la ciudadanía la convirtió en todo un acontecimiento.

Ashe & Marianne

Ashe fue nombrado caballero tras la guerra y heredó el título de la Casa Gaspard, que no tenía más pretendientes. Al principio de su mandato, su juventud e inexperiencia resultaron un obstáculo, pero acabaría superándolo gracias a la aparición de Marianne. La hija adoptiva del marqués de Edmund se convirtió en la consejera de Ashe y puso en práctica todo lo que su padre le había enseñado para respaldar a su nuevo señor e impulsar el crecimiento de la región. Los dos jóvenes se enamoraron y pronto anunciaron su boda. Cuando Ashe preguntaba a Marianne por qué lo había apoyado sin ambages desde el primer día, esta respondía feliz que era lo que siempre había soñado.

Ashe & Catherine

Luna añil
Nieve plateada (if Rhea is alive)

Catherine dejó los Caballeros de Seiros para proteger a Rhea, quien abandonó su puesto como Arzobispa y decidió vivir en reclusión en el Cañón Rojo. Años más tarde, llegaron a sus oídos rumores de un joven caballero que se había puesto al frente de la Casa Gaspard. Dicho señor resultó ser Ashe, que se presentó ante ellas y, ni corto ni perezoso, se arrodilló delante de Catherine para proponerle matrimonio. Con la bendición de Rhea, Catherine aceptó y abandonó el Cañón Rojo para embarcarse junto a su esposo en un largo viaje.

Ashe & Catherine

Flor carmesí
Viento glauco
Nieve plateada (if Rhea is not alive)

Ashe fue nombrado caballero tras la guerra y heredó el título de la Casa Gaspard, que no tenía más pretendientes. Pidió matrimonio a Catherine, que había abandonado la orden de los Caballeros de Seiros, pero esta se negó aduciendo que la gente de las tierras de los Gaspard nunca la aceptaría. Ashe no se dio por vencido y, junto a la Iglesia de Seiros, luchó por sacar a la luz la verdad sobre la Iglesia Occidental. Su empeñó acabó dando fruto: convenció al pueblo, que, a regañadientes, aceptó a Catherine cuando esta dio el «sí» a Ashe. Se dice que la antigua caballero no tardó en ganarse las simpatías de la ciudadanía gracias a su carácter y extraordinario talento.

Ashe & Cyril

Ashe fue nombrado caballero tras la guerra y heredó el título de la Casa Gaspard, que no tenía más pretendientes. Al principio de su mandato, su juventud e inexperiencia resultaron un obstáculo, pero acabaría superándolo gracias a la aparición de su nuevo consejero, Cyril, que puso todo lo que había aprendido en la Academia de Oficiales al servicio de su señor. Con el tiempo, las medidas propuestas por Cyril trajeron prosperidad a la región, y Ashe se convirtió en un personaje muy popular. Los dos jóvenes se apoyaron siempre en momentos de necesidad, y la amistad que los unía permaneció inquebrantable el resto de sus vidas.

Ashe (Solo)

Ashe did not die

Volvió a su hogar tras la batalla de Garreg Mach y no se volvió a saber de él. No pudo cumplir su promesa de acudir al rencuentro.

Ashe (Solo)

Ashe did not die

Cayó en: <Batallas>. <Mes> del año <Año>.

Hapi & Ashe

Tras la guerra, Ashe fue nombrado caballero y heredó el título de la Casa Gaspard, que no tenía más pretendientes. Poco después, anunció su enlace con Hapi. Juntos gobernaron sus tierras con justicia y mano firme. Sus obligaciones, unidas al cuidado de su familia, mantenían a Hapi tan ocupada que jamás tuvo ocasión de suspirar. Se dice que uno de sus pasatiempos preferidos era relatarles a sus hijos las aventuras de Ashe, y que su aversión hacia los caballeros pareció pasar definitivamente a mejor vida.