link
Lysithea, Ignatz enter the scene
link
Lysithea
volume_up

Esto...
link
Ignatz
volume_up

Oh, Lysithea...
link
Ignatz
volume_up

¿Necesitas algo?
link
Lysithea
volume_up

¿Me ayudarías con la compra?
link
Ignatz
volume_up

Claro. ¿Necesitas que te lleve algo?
link
Lysithea
volume_up

¿Puedes comprarme algo de té? Lo haría yo, pero tengo mucho trabajo.
link
Ignatz
volume_up

¿Tan urgente es? Bueno, no pasa nada... ¿Cuál es tu variedad favorita?
link
Lysithea
volume_up

Ninguna en especial. La cuestión es tener algo para cuando me apetezca.
link
Lysithea
volume_up

Puedes escoger la más barata, mismamente. Toma, aquí tienes el dinero.
link
Ignatz
volume_up

Vale, pero oye... ¿por qué yo? Tampoco es que me necesites para esto.
link
Lysithea
volume_up

He pensado que debería confiar más en ti.
link
Lysithea
volume_up

En fin, para no intentar hacerlo todo yo sola.
link
Ignatz
volume_up

Ah, ya. ¡Buena decisión! Y me alegro mucho de que por fin deposites tu confianza en mí.
link
Ignatz
volume_up

Pero creo que lo mejor será que vayas a hacer la compra tú.
link
Lysithea
volume_up

¿Cómo?...
link
Ignatz
volume_up

Es que hay tantas variedades de té que me vería incapaz de elegir. ¿Y si elijo uno que no te gusta?
link
Ignatz
volume_up

Cuando hago la compra, cojo cualquier té. Si no, me bloquearía entre tanta variedad.
link
Ignatz
volume_up

Y lo mismo puede decirse de la comida: a veces puedo quedarme mirando horas sin decidirme.
link
Lysithea
volume_up

Pues el otro día parecías muy seguro de ti mismo cuando te encaminabas a hacer la compra...
link
Ignatz
volume_up

Pues me costó horrores... Y no creo que pudiera hacerlo otra vez. Lo siento.
link
Lysithea
volume_up

O sea, ¿que has dejado de intentar hacer cosas por ti mismo?
link
Ignatz
volume_up

Más o menos.
link
Ignatz
volume_up

De momento, ¿por qué no tomas té del que tengo en casa? Si te vale, claro.
link
Lysithea
volume_up

Ah, perfecto... ¿Y te encargarías tú también de prepararlo?
link
Ignatz
volume_up

¡Por supuesto! Aunque te advierto que no se me da tan bien como a Lorenz...
link
Ignatz
volume_up

No se hable más; me pongo de inmediato. ¡Tú concéntrate en ese asunto tan urgente!
link
Lysithea
volume_up

Je.
link
Ignatz
volume_up

¿Qué pasa?
link
Lysithea
volume_up

Nada... Es que me pareces muy seguro de ti mismo.
link
Ignatz
volume_up

Ah, ¿de verdad? ¿En qué lo notas?
link
Lysithea
volume_up

Eres divertido, agradable y sueles ayudar a la gente de buen grado.
link
Ignatz
volume_up

Bueno, solo me he ofrecido a prepararte un té. No sé si a eso se le puede llamar «ayudar».
link
Lysithea
volume_up

Me cuesta mucho confiar en los demás, pero contigo... es diferente.
link
Ignatz
volume_up

Ya, la verdad es que no valgo para muchas cosas...
link
Ignatz
volume_up

¡Pero, para lo que sé hacer, siempre estoy disponible! Así que, cuando me necesites, cuenta conmigo.
link
Lysithea
volume_up

A actitud no hay quien te gane, ¿eh?... Vale, te tomo la palabra.